Suena la campana. El árbitro da inicio al combate. Dos boxeadores chocan sus puños en señal de respeto. El silencio inunda la bancada de aficionados que presencian el combate. La tensión se nota en el aire. Todos los allí presentes son conscientes de la relevancia del acto. Da comienzo el único deporte que, según Manuel Alcántara, …