Burdeos se había levantado con un aire bohemio y frío que calaba los huesos. Tras subir la persiana, parecía intentar convencerme de que madrugar era una buena idea con un rojizo amanecer y el cielo despejado. Nada más lejos de la realidad. La nieve se siente distinta cuando parece arrojada agresivamente contra tu rostro al …