Suena el teléfono. Por el altavocito timbra la voz de mamá.– Es la abuela, está muy grave.– Pero hace unos días estaba bien.– Es coronavirus. Todos hemos tenido mucho cuidado. ¿Tú no habrás salido de fiesta, no?– No…De fondo se escuchan chinchines y se ven pocas mascarillas. Unas bombillitas de luz cálida del Primark y …
